Parte del salario bruto se destina obligatoriamente al sistema de seguridad social. Suiza basa su previsión para la vejez en un peculiar modelo de tres pilares.
1er Pilar: AVS e AI (Seguro de Vejez y Supervivencia, Seguro de Invalidez)
Se trata de una cuota de reparto estatal, obligatoria para todos los residentes o trabajadores. Tiene como fin garantizar el mínimo vital en la vejez o en caso de fallecimiento e invalidez.
Aportación: Por normal general, está en torno al 10.6% de tu salario, pero el empleador asume la mitad (5.3%) y tú la otra mitad. Aparece descontado directo en nómina.
2do Pilar: LPP o Caja de Pensiones (Previsión Profesional)
A partir del 1 de enero posterior a cumplir los 17 (para riesgos) y los 24 (para ahorro de vejez), y siempre que el salario supere cierto umbral, los empleados cotizan a este fondo privado de capitalización. El objetivo es que, sumado al primer pilar, mantengas en la jubilidad un nivel de vida cercano a tus últimos años laborales. Este dinero es tuyo y se va acumulando en tu cuenta individual con rendimientos. Si dejas el país definitivamente fuera de Europa, a veces puedes recuperar parte de este fondo.
Seguro de Desempleo (ALV/AC - Paro)
La aportación al seguro de paro también es obligatoria (mitad a cargo del empleado y mitad del empleador). Si lamentablemente pierdes tu empleo despues de haber cotizado al menos 12 meses, este organismo pagará alrededor del 70% u 80% (si tienes hijos) de tu último salario, sujeto a tu esfuerzo activo y demostrado en la búsqueda de un nuevo trabajo.
Resumen general:
Al llegar tu contrato con un número bruto al mes, el sueldo neto se percibe tras descontar el AVS/AI, la pensión profesional, seguro de paro y (en muchos casos) el impuesto en origen.