El impuesto a la fuente (Quellensteuer) explicado

Si tienes Permiso B o L, la empresa descuenta tu impuesto a la fuente directamente. La tarifa depende del cantón, estado civil e hijos.

La mayoría de los ciudadanos suizos y residentes permanentes (Permiso C) rellenan una vez al año su declaración de la renta y pagan los impuestos a posteriori. Sin embargo, para los extranjeros recién llegados existe el Impuesto a la Fuente.

¿Quiénes están sometidos?

Principalmente afecta a los trabajadores extranjeros que poseen un permiso de residencia L o B y a los trabajadores fronterizos (Permiso G) de algunos países.

¿Cómo funciona?

Tu empleador suizo deduce este impuesto directamente de tu salario bruto cada mes, de la misma forma que en España funciona la retención del IRPF en la nómina. Luego, el empleador transfiere ese dinero a la administración fiscal del cantón. Las tarifas aplicadas dependen de tu Estado Civil, el número de hijos a cargo, si tu cónyuge trabaja, y las tablas del cantón correspondiente (tarifas A, B, C...).

Declaración de impuestos rectificativa

Dependiendo de tu cantón, hasta marzo del año siguiente podrías tener derecho a solicitar una corrección del impuesto a la fuente si has incurrido en gastos que son deducibles (como planes de pensiones 3er pilar, gastos de cuidado de hijos, donaciones, reciclaje educacional).
Límite importante: Aquellas personas con permiso B que superen un umbral de sueldo bruto anual de 120.000 CHF están obligadas por defecto a realizar la declaración de la renta ordinaria, aunque se les siga reteniendo mes a mes a cuenta de lo definitivo.