Este tema disparo mis aletas porque algunos insisten en que “esto se hace mucho”. Conviene aclararlo bien, sin mitos. Aquí uno tiene que diferenciar si es o no legal. En Suiza, contactar a un antiguo empleador no es libre ni automático. Un futuro empleador solo debería hacerlo si el candidato ha dado su consentimiento, explícito o implícito. Sin ese consentimiento, el ex empleador no debería dar ninguna información. Incluso con consentimiento, hay límites claros. La información debe ser veraz, objetiva y proporcional. Solo aspectos profesionales relacionados con el puesto. Nada de opiniones personales, rumores, ajustes de cuentas o comentarios sobre la vida privada. El famoso “teléfono suizo”. ¿Puede haber llamadas informales? Sí, como en cualquier país. ¿Es una práctica normal, legal o aceptada como regla general? No. Que alguien lo haya vivido o lo repita muchas veces no lo convierte en norma. Por algo existe el certificado de trabajo. En Suiza es el documento de referencia oficial. Debe reflejar la realidad de forma completa y benevolente. Lo que se diga por teléfono no debería contradecirlo. Consecuencias legales si se cruzan las líneas rojas. Un antiguo empleador que da información sin consentimiento, o que transmite datos falsos o desproporcionados, puede exponerse a:
- reclamaciones por violación de la personalidad
- problemas de protección de datos
- exigencia de rectificación
- indemnizaciones por daños económicos o reputacionales
No, no es “lo habitual”. No, no es legal hacerlo sin límites. Y sí, conviene conocer bien dónde están las líneas rojas para no tragarse cuentos que suenan mucho pero se sostienen poco.