Febrero en Suiza. El mes más corto, pero ni de lejos el más aburrido.

Para quien piense que febrero aquí es solo frío, días grises y esperar a que pase el invierno, conviene mirar el calendario.

Para quien piense que febrero aquí es solo frío, días grises y esperar a que pase el invierno, conviene mirar el calendario. En Suiza, febrero viene cargado de eventos culturales, fiestas tradicionales y espectáculos bastante únicos. Algunos muy conocidos. Otros más discretos, pero igual de interesantes. Empiezo por el más emblemático. -Basel Fasnacht (23-25 de febrero). El carnaval más importante del país y, para muchos suizos, casi una religión. Empieza de madrugada, a las 4:00, con la ciudad completamente a oscuras y las famosas linternas. No es un carnaval al estilo español. Es otra cosa. Más serio, más musical, más suizo. Patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO, por algo será. -Prix de Lausanne (1-8 de febrero). Uno de los concursos de ballet más prestigiosos del mundo. Jóvenes talentos de entre 15 y 18 años compiten en Lausana. Aunque no seas fan del ballet, impresiona ver el nivel y la disciplina que hay detrás. -Antigel Festival (principios a finales de febrero). Festival multidisciplinar en Ginebra. Teatro, música, danza y proyectos participativos. Sale de los circuitos clásicos y se mete en barrios, pabellones, espacios poco habituales. Muy en la línea ginebrina. -White Turf (varios domingos de febrero). Carreras de caballos sobre un lago helado en St. Moritz. Sí, sobre hielo. Incluye skikjöring, donde un esquiador es arrastrado por un caballo. Suiza en estado puro: tradición, lujo y frío bien asumido. -Rabadan Carnival (mediados de febrero). Carnaval en Bellinzona, en el Tesino. Ambiente más mediterráneo, desfiles, música y comida. Un contraste curioso con la Suiza alemana y romanda. -Art on Ice (finales de febrero). Espectáculo de patinaje artístico en Zúrich con grandes nombres internacionales. Más show que competición. Ideal incluso para ir en familia. Febrero en Suiza no es un mes de transición. Es un mes con identidad propia. Carnaval, cultura, deporte, nieve y eventos que no verías en muchos otros países. Si estás aquí, aprovecha. Y si acabas de llegar, es una buena forma de entender mejor cómo funciona este país más allá del trabajo y los trámites.