Pensó que estaba haciendo una buena operación. Le costó 3.600 francos.

El caso es de Jegenstorf (BE). Un hombre acepta un trato entre particulares: una bicicleta de carretera Thömus a muy buen precio. El vendedor se la entrega como forma de saldar una deuda. Todo parece correcto.

El caso es de Jegenstorf (BE). Un hombre acepta un trato entre particulares: una bicicleta de carretera Thömus a muy buen precio. El vendedor se la entrega como forma de saldar una deuda. Todo parece correcto. Demasiado correcto. Meses después se descubre que la bicicleta, valorada en unos 2.300 CHF, había sido denunciada como robada. Las autoridades no solo fueron a por el ladrón. Consideraron que el comprador era corresponsable. En Suiza, comprar un objeto robado no te convierte automáticamente en culpable… pero sí puede hacerlo el contexto. Y aquí el contexto pesaba. El tribunal condenó al comprador por: ° receptación ° obstaculización reiterada de la actuación policial ° circulación bajo los efectos de drogas Total: 3.600 CHF de multa. Además, el hombre ya había sido interceptado otras veces circulando en bicicleta bajo los efectos de drogas, con incautaciones de heroína y cocaína, y había intentado eludir controles policiales en varias ocasiones. Eso tampoco ayudó. Un detalle importante que aclara el abogado citado en el artículo: no hace falta saber con certeza que el objeto es robado. Basta con que existan indicios claros y que el comprador los ignore voluntariamente. Las señales típicas: ° precio muy por debajo del valor de mercado ° ausencia de factura, recibo o contrato de compraventa ° vendedor que no sabe explicar de forma creíble el origen ° venta informal, en la calle o entre desconocidos ° números de serie o de cuadro borrados o manipulados En Suiza, el “no pregunté” no es una defensa. Si algo huele raro y sigues adelante, el problema ya no es solo del vendedor. También es tuyo. Artículo original: https://www.20min.ch/fr/story/jegenstorf-be-il-pensait-faire-une-bonne-affaire-3600-francs-d-amende-103495665