En Suiza hay cosas que no son obligatorias, no aparecen en ningún formulario y nadie te las exige. Pero pueden marcar la diferencia entre un sí y un no. El mail de agradecimiento después de una entrevista o de un día de prueba es una de ellas. Aquí no se percibe como quedar bien ni como exagerar. Se interpreta como educación, profesionalidad y respeto por el tiempo del otro. Y créeme, hay reclutadores y responsables que se fijan en eso. No hace falta escribir un texto largo ni elaborado. Al contrario. Un mensaje corto, claro y enviado el mismo día o al día siguiente es más que suficiente. Agradecer el tiempo, decir que el puesto te ha parecido interesante y dejar claro que quedas a disposición. Después de un día de prueba es casi aún más importante. Has estado dentro, has visto cómo se trabaja, el ambiente, el equipo. Agradecer la oportunidad y el acogimiento deja una muy buena impresión. He visto perfiles muy buenos quedarse fuera y otros más normales avanzar simplemente por haber sido coherentes y profesionales hasta el final. En Suiza no solo cuenta lo que sabes hacer. También cómo te comportas en el proceso. Pequeños detalles. Mentalidad suiza. Y muchas veces, grandes diferencias.
Un detalle que en Suiza marca la diferencia (y muchos lo pasan por alto)
En Suiza hay cosas que no son obligatorias, no aparecen en ningún formulario y nadie te las exige. Pero pueden marcar la diferencia entre un sí y un no.