Un nuevo museo dedicado a las motos de competición abre en la región del lago Lemán. Y no es un detalle menor.

El 18 de febrero abre sus puertas el Racing Motorcycle Museum, en el municipio de Mies, muy cerca de Ginebra.

El 18 de febrero abre sus puertas el Racing Motorcycle Museum, en el municipio de Mies, muy cerca de Ginebra. Un espacio repartido en tres plantas que recorre la historia de la competición motociclista, desde las máquinas más míticas hasta las innovaciones técnicas más recientes. Aquí no se trata solo de motos bonitas alineadas para hacer fotos. El museo pone el acento en la evolución tecnológica, en cómo han cambiado los motores, los materiales, la aerodinámica… y también en algo que a menudo se olvida cuando hablamos de velocidad: la seguridad. Porque detrás del espectáculo hay décadas de accidentes, aprendizajes y mejoras constantes. Cascos, protecciones, chasis, sistemas de frenado. Todo eso también forma parte de la historia del motociclismo de competición, aunque no siempre salga en los carteles. La elección de Mies no es casual. Suiza tiene una relación particular con la moto deportiva, marcada por restricciones históricas a las carreras, pero también por una fuerte cultura técnica, industrial y de precisión. Este museo viene a cubrir un vacío que, sinceramente, ya iba tocando. Para los aficionados a las motos, para los curiosos, o simplemente para quienes buscan un plan diferente un fin de semana, es una visita que promete algo más que nostalgia. Es memoria, tecnología y reflexión. Todo junto. A partir del 18 de febrero, una nueva parada interesante en la agenda cultural de la Suiza romanda. Y sí, merece la pena apuntarla.