Nieve, lluvia helada y viento fuerte en Suiza. Mucha prudencia

Estos días Suiza entra en un episodio meteorológico bastante serio. No es el típico mal tiempo de invierno.

Estos días Suiza entra en un episodio meteorológico bastante serio. No es el típico mal tiempo de invierno. Hablamos de una combinación peligrosa: nieve, lluvias engelantes y rachas de viento que en zonas de montaña pueden alcanzar los 150 km/h. En altura y en los pasos alpinos se espera nieve acompañada de viento muy fuerte. Eso significa visibilidad reducida, nieve arrastrada y posibles cierres de carreteras o de pasos. Nada excepcional para Suiza, pero sí suficientemente intenso como para no tomárselo a la ligera. En zonas más bajas el problema no es tanto la nieve, sino la lluvia helada. Llueve, el suelo está frío y el agua se congela al tocar el asfalto. Resultado: una fina capa de hielo casi invisible. El famoso hielo negro. Es de lo más traicionero que hay para conducir o incluso para caminar. Con este tipo de viento también hay que contar con ramas que caen, objetos mal fijados que salen volando y posibles interrupciones puntuales en el transporte público. En montaña, directamente, mejor informarse antes de subir o posponer el desplazamiento si no es imprescindible. Consejos de sentido común, pero que conviene recordar. Reducir velocidad aunque la carretera “parezca” limpia. Aumentar distancias de seguridad. Evitar aparcar bajo árboles. Y si hay que desplazarse, consultar antes las alertas oficiales de MétéoSuisse y el estado de las carreteras. En Suiza el invierno se gestiona bien, pero no hace milagros. Cuando se juntan nieve, hielo y viento fuerte, el riesgo está ahí. Mejor llegar un poco más tarde que no llegar.