Last Christmas no es solo una canción. También es Suiza

Cada diciembre pasa lo mismo. Suena Last Christmas en la radio, en el supermercado, en el coche, en casa de algún vecino con las ventanas abiertas.

Cada diciembre pasa lo mismo. Suena Last Christmas en la radio, en el supermercado, en el coche, en casa de algún vecino con las ventanas abiertas. Y casi nadie lo sabe, pero ese videoclip tan visto se rodó aquí, en Suiza. Más concretamente en Saas-Fee, en el Valais. Año 1984. Wham! buscaba nieve de verdad, ambiente alpino y un paisaje que no fallara aunque el invierno viniera flojo. Y Suiza, como casi siempre, no decepcionó. Las escenas exteriores, los chalets, la nieve impecable, los paseos por el pueblo y hasta el telesilla forman parte del día a día de Saas-Fee. No es un decorado. Es un pueblo real, de los que siguen siendo peatonales, rodeados de cuatro miles y con ese silencio que solo se encuentra en la montaña cuando nieva. Lo curioso es que mientras la canción habla de corazones rotos y promesas que no se repiten, el lugar transmite justo lo contrario. Calma. Refugio. Invierno de postal. Muy suizo todo. Hoy en día, el pueblo no lo esconde. Al contrario. Cada invierno recuerdan el rodaje, hay rutas temáticas y más de un visitante llega solo por poder decir “aquí se grabó Last Christmas”. Marketing sencillo, pero bien hecho. También muy suizo. Así que la próxima vez que escuches la canción y pongas los ojos en blanco porque ya la has oído veinte veces ese día, acuérdate de esto. Ese chalet, esa nieve y ese paisaje no están en Canadá ni en Austria. Están en Suiza. Y sí, otra cosa más que ha pasado aquí sin que muchos se enteren.