Trabajar fuera de las instalaciones de la empresa en Suiza: derechos que conviene conocer

En Suiza pasa más de lo que parece. Empresas que contratan a alguien para hacer un trabajo concreto, normalmente fuera de sus instalaciones. Vas con tu coche, haces la faena, y vuelves a casa el mismo día.

En Suiza pasa más de lo que parece. Empresas que contratan a alguien para hacer un trabajo concreto, normalmente fuera de sus instalaciones. Vas con tu coche, haces la faena, y vuelves a casa el mismo día. No es un viaje largo, no hay hotel, no hay dieta. Y aun así, muchos no tienen claro qué derechos tienen. Lo primero que conviene dejar claro es algo básico: si estás contratado, aunque trabajes fuera, sigues siendo trabajador. No un autónomo encubierto, no un “apaño”. Y eso tiene consecuencias legales. El tiempo de desplazamiento cuenta como trabajo en muchos casos. Si sales desde tu casa directamente al lugar de la intervención, ese trayecto suele considerarse tiempo de trabajo, no tiempo libre. Sobre todo si no pasas primero por la sede de la empresa. Esto no es un capricho, es jurisprudencia suiza y práctica habitual en inspecciones. El coche propio no significa “todo por tu cuenta”. Si usas tu vehículo porque la empresa te lo pide, el empleador debe compensar los gastos. Normalmente se hace con una indemnización por kilómetro. No es opcional ni un favor. Es un coste profesional, igual que una herramienta o un uniforme. Tema accidentes, que aquí hay mucha confusión. Si tienes un accidente durante el trayecto o mientras realizas el trabajo, estás cubierto por el seguro de accidentes profesional. En Suiza eso pasa por SUVA o por la aseguradora privada de la empresa. No da igual si es tu coche o el de la empresa. Lo que importa es que estabas trabajando. La responsabilidad también es un punto clave. Si durante el trabajo causas un daño, responde primero el empleador. No tú personalmente, salvo negligencia grave. Esto es importante porque hay empresas que intentan lavarse las manos diciendo “como iba con su coche…”. Horas extra. Si los desplazamientos alargan tu jornada más allá de lo pactado, son horas de trabajo. Y sí, deben contarse. Otra cosa es que algunos empleados no las reclamen por miedo o desconocimiento. Pero existir, existen. Ojo con los falsos autónomos. Si la empresa te dice que factures, que pongas tu coche, tus horarios y tus riesgos, pero trabajas solo para ellos, con sus órdenes y sin libertad real, eso no es autonomía. En Suiza eso se persigue, y cuando salta, las multas y cotizaciones atrasadas no son pequeñas. En la práctica suiza actual, especialmente en sectores técnicos, mantenimiento, limpieza especializada o asistencia a domicilio, este tipo de trabajo está muy extendido. Y también los abusos silenciosos. Mi consejo es simple. Contrato por escrito. Claridad sobre desplazamientos. Indemnización por kilómetros. Seguro confirmado. Y si algo no cuadra, mejor preguntar antes que descubrirlo después, cuando ya hay un problema. Porque aquí, aunque a veces no lo parezca, las reglas existen. Otra cosa es que algunos jueguen a que no las conozcas.