Récord de creación de empresas en Suiza en 2025. Pero conviene leer la letra pequeña.

Suiza ha cerrado 2025 con un récord histórico de creación de empresas. Más de 55'000 nuevas sociedades inscritas en el registro mercantil. Nunca antes se había creado tanto. A primera vista, la noticia suena muy bien.

Suiza ha cerrado 2025 con un récord histórico de creación de empresas. Más de 55'000 nuevas sociedades inscritas en el registro mercantil. Nunca antes se había creado tanto. A primera vista, la noticia suena muy bien. Espíritu emprendedor, economía dinámica, oportunidades por todas partes. Y algo de eso hay, claro. Pero como casi siempre en Suiza, la realidad es un poco más matizada. Muchísimas de estas nuevas empresas son microestructuras. Consultores, autónomos, sociedades unipersonales, inmobiliarias pequeñas, servicios técnicos, arquitectura, ingeniería, informática. Nada de multinacionales naciendo de la noche a la mañana. Más bien gente que decide ponerse por su cuenta, muchas veces después de un despido, una reestructuración o simplemente porque trabajar como independiente aquí es relativamente sencillo. En cantones como Ginebra, Vaud o Friburgo se nota especialmente. No es casualidad. Coste de la vida alto, mercado laboral exigente y, para algunos perfiles, emprender acaba siendo la única forma de seguir facturando en Suiza sin depender de un empleador. Ahora viene la otra cara de la moneda. También han aumentado las quiebras. Y no poco. Parte de ellas son empresas que no han aguantado más de uno o dos años. Otras son estructuras que, hasta ahora, sobrevivían en una especie de limbo administrativo y que hoy la ley obliga a cerrar formalmente. Moraleja. Que se creen muchas empresas no significa que todas funcionen ni que emprender sea fácil. En Suiza se puede montar una empresa rápido, sí. Mantenerla viva, pagar seguros sociales, IVA, contabilidad y dormir tranquilo, ya es otra historia. Para los que estáis pensando en emprender aquí, mensaje claro. Ojo con el entusiasmo y con los discursos de “en Suiza todo funciona”. Funciona si los números cuadran. Y si no, el sistema también funciona… pero para cerrarte. Dicho esto, que haya tanta gente intentándolo también dice algo positivo del país. Hay reglas claras, hay mercado y, al menos, no te cambian las normas cada seis meses. Como siempre, información, números y cabeza fría. El resto es humo.