Otra para la lista de cosas que en Suiza funcionan… hasta que dejan de funcionar.

El director general de Roche ha pedido públicamente que Suiza pague más por los nuevos medicamentos. Lo dijo en una entrevista publicada este domingo en medios suizos.

El director general de Roche ha pedido públicamente que Suiza pague más por los nuevos medicamentos. Lo dijo en una entrevista publicada este domingo en medios suizos. El objetivo sería alinear los precios con los que se pagan en Estados Unidos, en particular en Washington. Dicho en lenguaje claro, los medicamentos innovadores son caros, el mercado estadounidense paga mucho más y Suiza, que hasta ahora negocia precios relativamente contenidos, debería poner más dinero si quiere seguir siendo atractiva para la industria farmacéutica. El argumento no es nuevo. Las farmacéuticas llevan años diciendo que Suiza se beneficia de precios más bajos gracias a negociaciones duras con las autoridades, mientras otros países pagan bastante más. Lo que cambia ahora es el tono. Ya no es una observación técnica, es una petición directa de subida. Y aquí el tema se vuelve sensible. En Suiza el sistema funciona así: el seguro obligatorio paga, sí, pero el asegurado también. Primas que no dejan de subir, franquicias, copagos… y ahora la idea de pagar medicamentos a precio estadounidense no tranquiliza precisamente. Además, no estamos hablando de una empresa en dificultades. Roche es uno de los grandes gigantes del sector, con beneficios sólidos y una posición dominante. Por eso la pregunta cae por su propio peso: hasta qué punto es razonable pedir a los pacientes suizos que compensen lo que otros mercados pagan más caro. El debate está abierto. Innovación frente a acceso. Atractivo económico frente a coste de la vida. Y como suele pasar en Suiza, todo acaba reflejándose en la prima del seguro médico. Tema a seguir de cerca, porque cuando la industria farmacéutica habla de precios, rara vez se queda en palabras.