Cada invierno lo vemos como algo normal. Fin de semana, montaña, forfait, fotos bonitas y listo. El esquí forma parte del ADN suizo. Pero hay un dato que conviene no perder de vista: es uno de los deportes con más accidentes graves en el país. Según las cifras oficiales, en Suiza se producen cada año alrededor de 62'000 accidentes practicando esquí o snowboard. No hablamos solo de torceduras sin importancia. De esos, varios miles son lesiones graves, con hospitalización o bajas laborales largas. De hecho, se estima que unas 3.700 personas al año sufren heridas serias en pista. Lo curioso es que no es algo puntual ni reciente. El número se mantiene bastante estable desde hace años. Y no, la mayoría de los accidentes no se deben a choques espectaculares ni a fallos de las estaciones. En más del 90% de los casos, la causa es la misma: exceso de velocidad, cansancio, sobrevalorar el propio nivel o simplemente bajar “como si no hubiera mañana”. Rodillas destrozadas en esquiadores, muñecas rotas en snowboarders. Clásicos de cada temporada. Y luego vienen las sorpresas: baja médica, problemas con el seguro, discusiones con el empleador si trabajas en Suiza y no puedes reincorporarte rápido. No es un mensaje para dejar de esquiar. Ni mucho menos. Es para recordar que aquí el esquí no es solo ocio, también es estadística médica. Y que bajar un poco el ritmo, ajustar bien el material o parar cuando uno está cansado no te hace menos valiente, te hace volver a casa entero. Que la nieve está muy bien. Pero la rehabilitación en febrero, ya no tanto.
Esquiar en Suiza: deporte nacional… y uno de los más accidentados
Cada invierno lo vemos como algo normal. Fin de semana, montaña, forfait, fotos bonitas y listo. El esquí forma parte del ADN suizo.