En Suiza los debates duermen años y de repente un día se despiertan como si llevaran prisa. Ahora le toca al servicio militar de los binacionales. Y sí, cuando digo binacionales hablo también de los suizo españoles, que somos muchos más de los que la gente imagina. La idea que está circulando en Berna es bastante directa. Si tienes la nacionalidad suiza y otra más, da igual que sea española, francesa o italiana. O haces el servicio militar en Suiza o pasas por caja. Ya no valdrán los “es que yo vivo fuera”, “es que mi otro país también tiene servicio” o “es que nunca me llamaron”. El ejército suizo quiere cerrar el grifo de las excepciones y el mundo político le está haciendo coro porque esto vende bien. Hasta ahora la cosa era un festival de situaciones distintas. Algunos quedaban exentos por acuerdos bilaterales. Otros se las apañaban para que su otra nacionalidad fuese la “dominante”. Y muchos simplemente caían en el olvido administrativo. Suiza rara vez olvida cuando se trata de dinero o de deberes cívicos, así que ese margen se está acabando. Y aquí viene lo que nos toca. La mayoría de suizo españoles no ha hecho servicio militar ni en Suiza ni en España. España ya no tiene mili obligatoria desde hace décadas, así que por ese lado no hay escape posible. Si la nueva línea se confirma, la obligación será con Suiza. Y si no te presentas, la factura llegará igual. No será barata y, como siempre, muy bien calculada. Es curioso. Suiza presume de neutralidad como si fuera parte del ADN nacional, pero la neutralidad se vuelve bastante flexible cuando el ejército necesita reclutas. Como el sistema no es profesional, depende de que todos los suizos cumplan. Y si cada vez más jóvenes con doble pasaporte se escapan del radar, el modelo no aguanta. De ahí este endurecimiento. A quienes tenemos hijos binacionales o somos nosotros mismos suizo españoles, esto nos interesa especialmente. Porque lo que hoy parece un anuncio puede convertirse mañana en una carta oficial bien educada, muy suiza, recordando que la neutralidad está muy bien, pero los deberes también.
Binacionales... O mili o pagas!
En Suiza los debates duermen años y de repente un día se despiertan como si llevaran prisa. Ahora le toca al servicio militar de los binacionales.