El stalking sera "por fin" un delito penal

Desde el 1 de enero de 2026, Suiza por fin pondrá orden en algo que muchos creían que ya era delito: el stalking, o lo que aquí llaman “harcèlement obsessionnel”.

Desde el 1 de enero de 2026, Suiza por fin pondrá orden en algo que muchos creían que ya era delito: el stalking, o lo que aquí llaman “harcèlement obsessionnel”. Vamos, el típico pesado que no entiende un no, que aparece donde no debe, que hace seguimiento “accidental” en la calle y que vive más pendiente de tu vida que tú mismo. Hasta ahora, este tipo de acoso era un terreno medio gris. Sí, se podía denunciar, pero al final todo quedaba en manos de interpretaciones, medidas civiles, órdenes de alejamiento y poco más. Y claro, había casos donde la víctima tenía que aguantar meses o años hasta que pasara algo serio. Era esperar a que la situación se vuelva insostenible para mover una ficha. Pues bien, a partir de 2026, esto cambia. El acoso obsesivo será directamente punible por el Código Penal, lo que significa que no hará falta esperar a que se produzca un daño más grave. Es suficiente con demostrar un comportamiento repetido, intrusivo y que afecte la vida de la persona. No hace falta violencia física. Basta con insistencia, vigilancia, llamadas, mensajes, desplazamientos… lo que muchos llaman “solo mirar su Instagram” pero multiplicado por cien. Este cambio llega porque, aunque Suiza sea muy de consenso, había ya demasiados informes policiales, especialmente en cantones grandes como Ginebra y Zúrich, donde este fenómeno va claramente al alza. Y también porque a nivel internacional Suiza estaba quedando un poco antigua... la mayoría de países europeos ya castigan el stalking desde hace años. Así que si alguien en tu entorno cree que “insistir no es delito”, que empiece a revisar el calendario. En 2026 sí lo será. Y si eres víctima, que sepas que no tendrás que demostrar que el acosador te arruinó la vida. Bastará con probar que su comportamiento es repetido y te afecta. Un paso adelante que, sinceramente, ya tocaba.