Los extranjeros en Suiza: útiles… y mucho más de lo que algunos quieren admitir

El otro día estuve leyendo un antiguo artículo de la Tribune de Genève de octubre 2024 que me llamó la atención.

El otro día estuve leyendo un antiguo artículo de la Tribune de Genève de octubre 2024 que me llamó la atención. No porque dijera nada nuevo, sino porque, por fin, alguien lo ponía por escrito sin rodeos: la inmigración no es un “problema”, es una pieza central de la economía suiza. Y lo gracioso es que, aunque todos lo sabemos, pocos se atreven a decirlo en voz alta. En Suiza hay una realidad que no cambia: una parte enorme del país funciona gracias a la mano de obra extranjera. No solo en los hospitales, en la construcción o en la restauración. También en la investigación, en los bancos, en la industria, en la ingeniería y en esos trabajos técnicos que no salen en las noticias pero sin los cuales Suiza se pararía en seco. Y sí, una economía tan competitiva como la suiza necesita gente. Mucha. Más de la que aquí nace. Esto lo dicen todos los informes serios, lo dice el Consejo Federal y lo ve cualquiera que haya intentado contratar personal en Ginebra o Zúrich: no hay suficiente mano de obra local. Punto. Sin nosotros, las empresas aquí no podrían ni mantener el nivel actual. Pero claro, esto contrasta mucho con cierto discurso que vemos a veces: que si “la invasión”, que si “la masificación”, que si “los de fuera vienen a aprovecharse”. Luego vas a cualquier hospital, a cualquier chantier o a cualquier oficina y el 60% no son suizos. Y no porque “les quitan el sitio”, sino porque sin ellos no hay quien haga el trabajo. Además, Suiza no está donde está por casualidad. Está aquí porque ha sabido atraer talento, mano de obra, ideas y diversidad durante décadas. No es un país enorme, y sin renovarse constantemente se quedaría pequeño muy rápido. La inmigración, bien gestionada, es un motor. Y en Suiza lo saben perfectamente, por eso siguen abriendo la puerta, con llave, con normas, con control, pero la mantienen abierta. Muchos de nosotros llegamos con una idea: trabajar, aportar y sacar adelante una vida digna. Y seamos sinceros: si Suiza funciona tan bien es, en buena parte, porque miles de personas venimos cada año con esas mismas ganas. No hemos venido a romper nada; hemos venido a construir, y lo estamos haciendo. A veces estaría bien que algunos lo recordaran antes de soltar según qué discursos. Fuente: https://www.tdg.ch/immigration-ou-les-etrangers-sont-utiles-a-leconomie-suisse-187226486369