Despues de una pregunta en el grupo es importante tener en cuenta que pasa cuando llega el momento de dejar un piso en Suiza. Muchos descubren que la verdadera batalla no es hacer las cajas, sino pasar el “état des lieux de sortie”, esa inspección final donde se decide si recuperas tu fianza o no. Y ahí es donde empieza el festival de sorpresas: una mancha aquí, un agujerito allá, una persiana que chirría… y de pronto te descuentan cientos de francos.
1. El “état des lieux” no es un trámite cualquiera
Es el documento más importante de todo el alquiler. Se hace al entrar y al salir, y sirve para comparar el estado del piso. Si en la entrada ya había una mancha o una grieta, no te la pueden cargar a ti. Por eso hay que revisarlo con lupa desde el primer día y guardar una copia firmada. Y al salir, haz fotos y vídeos de todo. No tengas vergüenza. Más vale parecer pesado que perder 2.000 francos. En la Suiza alemana se llama “Wohnungsabnahme” o “Übergabeprotokoll”, y en la italiana “stato dei locali”, pero la idea es la misma.
2. El desgaste normal (“usure normale”)
La ley suiza reconoce que las cosas se desgastan con el tiempo. No puedes vivir años en un piso y devolverlo como recién pintado. Cada elemento tiene una vida útil estimada, y pasado ese tiempo, el propietario asume el desgaste:
- Pintura o papel pintado: unos 8 años.
- Parquet: 10 años.
- Bañera y lavabo: 30 años.
- Electrodomésticos: entre 5 y 10 años.
- Persianas o cortinas: entre 10 y 15 años.
Así que si llevas 10 años en el piso, no te pueden exigir una pintura “impecable”. Y si el esmalte del baño está un poco gastado, tampoco es culpa tuya.
3. Los agujeros en las paredes
El clásico. ¿Qué pasa con los agujeros de los cuadros, estanterías o televisores? Pues depende. Si son pequeños agujeros de clavos o tacos (los típicos para colgar cuadros o estanterías ligeras), se consideran uso normal del piso. No te pueden cobrar por eso. Ahora bien, si has hecho agujeros grandes o en exceso, o has montado medio IKEA en la pared del salón, el propietario puede reclamar que repares esos daños o descuente el coste de una reparación parcial. Un truco práctico: tapa los agujeros tú mismo con masilla blanca, deja todo limpio y no te podrán decir mucho.
4. Pintar antes de entregar el piso: ¿sí o no?
Solo si realmente lo necesitas. Si has pintado las paredes de colores fuertes o con dibujos (azul marino, rojo, murales, etc.), sí deberías restituirlas al color original, normalmente blanco o crema. Pero si están en tono neutro y solo tienen roces normales, no hace falta. Las agencias suelen cobrar mucho más caro por metro cuadrado de lo que te costaría dejarlo como está. Ojo: si llevas menos de 8 años en el piso y las paredes están sucias o con marcas visibles, el propietario puede reclamar una parte proporcional del coste de la pintura, según los años de uso.
5. Limpieza y trucos antes de la entrega
Esto es básico.
- Cocina y horno: límpialos a fondo, que brillen.
- Baño: sin cal, sin moho y sin pelos (sí, lo miran).
- Ventanas, zócalos, radiadores, persianas: limpia todo lo que se ve (y lo que no).
- Nevera y congelador vacíos, desconectados y abiertos.
- No dejes basura ni objetos personales.
Una limpieza profesional suele costar entre 300 y 600 CHF, y puede evitarte disputas. En algunos casos incluso conviene contratarla tú mismo para tener factura y garantía.
- Si la agencia quiere cobrarte de más
No te dejes intimidar. Pide que todo quede por escrito en el “état des lieux de sortie”, con el coste estimado. Si no estás de acuerdo, firma con la mención “sous réserve” (con reservas). Luego puedes reclamar ante la Asociación de Inquilinos (ASLOCA), que defiende muy bien estos casos. Recuerda que el propietario no puede usar tu fianza para renovar el piso entero. Solo para reparar lo que realmente sea tu responsabilidad. Fuente útil: Para quien quiera comprobarlo por sí mismo, ASLOCA publica una tabla oficial llamada “Tabelle des amortissements” (tabla de amortización), donde se indica la vida útil de cada elemento del piso: pintura, parquet, electrodomésticos, etc. Está disponible en su web: https://www.asloca.ch/sites/default/files/2024-08/Tabelle_amortissements.pdf En resumen:
- En toda Suiza (alemana, francesa o italiana) las reglas son las mismas.
- Haz siempre el estado de entrada y de salida por escrito, con fotos.
- El desgaste normal no se paga.
- Los agujeros pequeños se toleran.
- La pintura tiene una vida útil de 8 años.
- Y la fianza es tu dinero, no un bono para renovar el piso.
¿Alguno del grupo ha tenido problemas con su “état des lieux”? Seguro que hay historias curiosas que pueden servirnos a todos.