El famoso “día de prueba” en Suiza… aclarémoslo.

Muchos lo confunden, pero ese día no es un contrato ni una obligación legal. En teoría, sirve para que el jefe vea si encajas y para que tú decidas si el trabajo te interesa. Hasta ahí, todo bien.

Muchos lo confunden, pero ese día no es un contrato ni una obligación legal. En teoría, sirve para que el jefe vea si encajas y para que tú decidas si el trabajo te interesa. Hasta ahí, todo bien. El problema es cuando el “día de prueba” se convierte en un día de trabajo gratis. Y eso pasa más de lo que parece. En hostelería, limpieza, fábricas o construcción, hay empresas que te dicen “ven mañana a probar” y te tienen 8 horas currando. Mezclas cemento, limpias, cocinas o sirves mesas… es decir: trabajo real. Y en Suiza, si trabajas, aunque sea un solo día, te tienen que pagar. Punto. Un día de observación, de mirar cómo se hace o de ayudar sin producir, puede ser sin remuneración. Pero en cuanto produces o haces tareas normales del puesto, eso ya cuenta como jornada laboral. Por ley, debe estar pagada y cubierta por seguro (accidentes, enfermedad, etc.). Y mucho cuidado que si pasa algo durante ese “día de prueba” y no estabas asegurado, te quedas sin cobertura. Y el empleador también se arriesga a una multa. Así que, antes de aceptar, pregunta: ¿Será un día de observación o de trabajo? ¿Está cubierto por seguro? ¿Hay una compensación? Si no hay respuestas claras, desconfía. En Suiza nadie trabaja “para ver cómo va” sin que haya un mínimo acuerdo, ni aunque te digan que “todo el mundo empieza así”. #EspañolesQueRealmenteSeAyudanEnSuiza