¿Votar con discapacidad intelectual en Suiza? Parece que sí, por fin

En Suiza, si tienes una discapacidad intelectual, directamente estabas fuera del censo electoral. Ni referéndum, ni elecciones, nada.

En Suiza, si tienes una discapacidad intelectual, directamente estabas fuera del censo electoral. Ni referéndum, ni elecciones, nada. La Constitución lo dejaba claro: unas 16.000 personas quedaban excluidas por “debilidad mental o enfermedad mental”. Pues bien, esta semana el Consejo de los Estados ha dicho basta. Ya había pasado antes por el Consejo Nacional, y ahora la cámara alta también lo aprueba: 29 a favor, 13 en contra y 2 abstenciones. Falta lo de siempre en este país: cambio constitucional, cantones y referéndum popular. Pero la dirección está marcada. Y ojo, no es un tema menor. En otros países europeos ya se reconoce este derecho. Aquí seguimos con debates de hace décadas. Se asume que una persona con una discapacidad no puede decidir, pero sí que puede pagar impuestos, trabajar en talleres protegidos o vivir en residencias que votan presupuestos cada año. Curioso, ¿no? Habrá quien diga: “no entienden, su voto será manipulado”. Como si el resto no estuviéramos ya influenciados por propaganda, partidos y titulares baratos. El argumento se desmonta solo. Lo que está en juego es sencillo: o reconoces la igualdad de todos los ciudadanos o sigues manteniendo excepciones que huelen a otra época. Y Suiza, que presume de democracia directa, no puede seguir dejando a miles de personas fuera solo porque la Constitución se escribió en un tiempo en que nadie se planteaba estas cosas. Veremos qué dice el pueblo cuando llegue el referéndum.