En Suiza, la multa se adapta a tu sueldo (y no siempre la pagas al momento)

En Suiza, no todas las multas son iguales para todos. Existe el sistema de los “días-multa”, pensado para que el castigo sea proporcional a los ingresos de cada persona. ¿Cómo funciona?

En Suiza, no todas las multas son iguales para todos. Existe el sistema de los “días-multa”, pensado para que el castigo sea proporcional a los ingresos de cada persona. ¿Cómo funciona? Primero, el juez decide cuántos días de sanción corresponden al delito (mínimo 3 y máximo 180). Luego fija el valor de cada día en función de la situación económica del condenado. Y ojo: no es simplemente “lo que ganas al día, lo pagas”. El juez calcula los ingresos netos, descuenta lo necesario para vivir (alquiler, manutención, familia…) y con lo que queda fija el importe. Por ley, cada día-multa puede costar entre 30 y 3.000 francos. Así, alguien con un sueldo bajo no queda arruinado, y alguien con mucho dinero no se va de rositas pagando lo que para él sería calderilla. Además, si es tu primer delito y la condena no pasa de los 180 días-multa, suele aplicarse “avec sursis”: la sanción queda en suspenso durante un periodo de prueba. Si no reincides, no pagas nada. Pero si vuelves a delinquir, te tocará pagar la antigua y la nueva. Ejemplo: dos personas reciben 90 días-multa por el mismo delito. – Una persona con ingresos modestos podría pagar unos 4.500 francos. – Otra, con ingresos altos, quizá 90.000 francos. – Y si es la primera vez, probablemente no paguen nada… salvo que repitan. Eso sí, para la mayoría de infracciones menores (aparcamiento, velocidad ligera, etc.), las multas son fijas e iguales para todos. El sistema de días-multa se aplica solo en casos más serios. En resumen: en Suiza, la justicia no busca que todos paguemos lo mismo, sino que todos lo sintamos igual. Y si tienes la suerte de que sea tu primera vez, quizá te libres… pero ojo con la segunda.