Ayer el parlamento de Zúrich votó (108 contra 64) retrasar el inicio del francés en la escuela. Ya no será en la 5ª de primaria, sino en la 9ª, cuando los chavales ya están en secundaria. Es decir: hasta los 13-14 años, ni una palabra de “bonjour”. Lo curioso es que Zúrich fue, en los años 80, el primer cantón en introducir el aprendizaje de dos lenguas nacionales en primaria. Los presentaban como modelo de integración, de apertura, de cohesión suiza. Hoy, ese mismo cantón se convierte en el que rompe el pacto. El gobierno cantonal estaba en contra, porque esto contradice el acuerdo HarmoS, que obliga a enseñar otra lengua nacional desde temprano. Pero la mayoría parlamentaria (Centro, UDC, Vert’libéraux…) se impuso. El argumento de moda: que los niños aprenden mejor si primero consolidan el alemán y el inglés, y que el francés “les viene grande” tan pronto. Es decir: el present perfect sí, pero el passé composé, no. En la Suiza romanda lo ven como un bofetón. Porque más allá de la gramática, está la cohesión del país. ¿Qué mensaje manda? “Nos interesa más el inglés que entendernos con vosotros”. Y la realidad es que otros cantones alémanicos (Basilea-Campiña, Saint-Gall, Thurgovie…) ya han planteado lo mismo. Si Zúrich rompe el acuerdo, Berna podría intervenir e imponer que haya otra lengua nacional obligatoria como primera lengua extranjera. O sea, que el inglés precoz también quedaría en entredicho. Como si después de presumir de pioneros en integración, se pasaran al “cada uno por su lado”.
Zúrich da marcha atrás con el francés: del pionero al desertor
Ayer el parlamento de Zúrich votó (108 contra 64) retrasar el inicio del francés en la escuela. Ya no será en la 5ª de primaria, sino en la 9ª, cuando los chavales ya están en secundaria.