En Charmey (Friburgo) han encontrado la manera de hacer que hasta una caminata por la montaña tenga algo de parque de atracciones. Desde la cima hasta la estación intermedia han instalado 6 toboganes espectaculares, cada uno con su propia forma y pendiente. La idea es simple: caminas un tramo, te lanzas por un tobogán, vuelves a caminar otro poco, y así hasta completar la ruta. El paisaje alpino es de postal, con vacas pastando y vistas abiertas, pero con la ventaja de que los peques no te preguntarán cada cinco minutos “¿falta mucho?”. Aquí la motivación es clara: el siguiente tobogán. Está pensado para familias, aunque hay una edad mínima de 8 años para lanzarse solos. Es una actividad que mezcla naturaleza y adrenalina ligera, sin llegar a ser extrema, así que también los adultos acaban disfrutando. Una manera distinta de pasar el día en los Prealpes friburgueses, entre aire puro y un poco de diversión inesperada. Quien se apunta ?
Ruta de toboganes en Charmey
En Charmey (Friburgo) han encontrado la manera de hacer que hasta una caminata por la montaña tenga algo de parque de atracciones.