La saga Rubiales no termina: Suiza escribe el siguiente capítulo

Luis Rubiales vuelve a escena, y esta vez no es en Madrid ni en Sydney, sino en Nyon. Sí, en la sede de la UEFA, en pleno Vaud.

Luis Rubiales vuelve a escena, y esta vez no es en Madrid ni en Sydney, sino en Nyon. Sí, en la sede de la UEFA, en pleno Vaud. El que fuera presidente de la Federación Española de Fútbol, famoso por el beso forzado a Jenni Hermoso en la final del Mundial femenino 2023, se sentará en el banquillo el 29 de septiembre. Pero ojo, no por el beso, ese capítulo ya se cerró en España con una multa de 10.800 euros por agresión sexual, sino por otro frente abierto: haber grabado en secreto una reunión de la UEFA en 2019. Se le acusa de “enregistrement illégal” y se juega hasta 30.000 francos de multa en días-multa con suspensión. La historia viene de lejos. Rubiales y Javier Tebas, presidente de la Liga española, llevan una guerra de más de diez años, a base de denuncias, acusaciones de corrupción y puñaladas mediáticas. En esa reunión de la UEFA, Rubiales repitió acusaciones sobre sobornos vinculados a Mediapro, y de ahí nació la denuncia por difamación, calumnia y grabación ilegal. Solo este último cargo ha sobrevivido, porque la justicia vaudoise tardó tanto que lo demás prescribió. En resumen: Rubiales ya pagó caro su gesto en Sydney, perdió su cargo y quedó marcado para siempre en la memoria colectiva. Ahora, Suiza lo cita para otro capítulo judicial. Lo irónico es que, en medio de todo, seguimos viendo cómo el fútbol de despachos mueve más titulares que el de césped. Y esta vez, la “telenovela Rubiales” se traslada a Nyon, muy cerca de donde muchos de nosotros vivimos.