En Suiza, el “código laboral” cabe en un librito de unas 60 páginas. Está en el Código de Obligaciones (artículos 319 a 362) y te da lo justo: contrato, vacaciones mínimas (4 semanas, 5 si eres menor de 20), jornada máxima (45 o 50 horas según el sector), reglas básicas de despido y poco más. Todo lo demás se negocia en los contratos colectivos (CCT) o directamente en el contrato individual. ¿Ventaja? Flexibilidad. ¿Problema? Que si no tienes un convenio fuerte detrás, te quedas con lo mínimo. En España, en cambio, el Estatuto de los Trabajadores ya ocupa unas 120 páginas solo él, y eso sin contar decretos, reformas, convenios, jurisprudencia y leyes especiales. La jornada legal son 40 horas semanales (máximo 8 al día), con descansos, festivos y todo regulado. Desde 2019 hay que fichar sí o sí, y ahora en 2025 se está bajando a 37,5 horas semanales con el mismo salario. Más protecciones, pero también más rigidez y papeleo. Resumiendo: Suiza: lo esencial en pocas páginas, mucha libertad contractual. España: más leyes, más controles, más garantías, pero también más rigidez. Al final, es un choque de modelos. Aquí en Suiza menos normas, pero más responsabilidad individual y colectiva. En España, más normas, más seguridad, aunque a veces parece que trabajas también para cumplir con la burocracia.
Suiza y España frente a frente, sin rodeos
En Suiza, el “código laboral” cabe en un librito de unas 60 páginas. Está en el Código de Obligaciones (artículos 319 a 362) y te da lo justo: contrato, vacaciones mínimas (4 semanas, 5 si eres menor de 20), jornada máxi...