Hoy es la "rentrée" en Ginebra. La vuelta al cole no es solo mochilas nuevas y bocadillos en el recreo: aquí hablamos de 107.000 alumnos, y cada año somos más. La escuela pública es gratuita… bueno, gratuita para las familias, porque al final se paga con nuestros impuestos. Para hacernos una idea: un alumno cuesta 22.000 francos al año. Si multiplicamos por 15 años de primaria y secundaria, salen 330.000 francos. Y solo en personal, la factura ronda los 15.600 francos por alumno. Ginebra gasta más que la media nacional. Y ya que estamos hablando de dinero se estima que un niño cuesta desde su nacimiento a sus 20 años unos 400.000 francos. En cuanto a resultados, 9 de cada 10 chavales llegan al final sin repetir. Después de la 11, casi la mitad pasa al Collège, un 17% a la ECG y solo un 5% empieza un aprendizaje. Al final, la mitad de los adultos aquí tiene estudios superiores, un tercio se queda en secundaria y un 20% se plantó al terminar la escolaridad obligatoria. Lo interesante es lo multicultural que es todo esto: 172 nacionalidades y 180 lenguas en las aulas. Casi la mitad de los alumnos habla otra lengua en casa, y las más habituales son portugués, español, italiano y las lenguas balcánicas. Ojo a lo que viene en 2026: los niños que vivan fuera del cantón ya no podrán entrar en la escuela pública ginebrina. Podrán acabar el ciclo donde estén, pero no pasar al siguiente. Y para rematar, el calendario escolar también hay cambios a partir de 2027: en verano se añadieron 3 días, un día extra por el “Jeûne genevois”, otro antes del viernes Sano, y se cargaron la segunda semana de Pascua. En resumen: educar aquí no es barato, pero al menos el sistema funciona bastante bien… siempre y cuando vivas dentro de las fronteras del cantón.
Hoy... vuelta al cole en Ginebra!
Hoy es la "rentrée" en Ginebra. La vuelta al cole no es solo mochilas nuevas y bocadillos en el recreo: aquí hablamos de 107.000 alumnos, y cada año somos más.