Caran d’Ache: el otro “Swiss Made” de Ginebra

Caran d’Ache… seguro que más de uno aquí la recuerda de sus años de colegio en Ginebra.

Caran d’Ache… seguro que más de uno aquí la recuerda de sus años de colegio en Ginebra. Esos lápices hexagonales, los portaminas metálicos, las acuarelas que parecían joyas… No era cualquier material escolar: era EL material escolar. Esta casa nació en 1915 en Ginebra, y desde entonces fabrica todo aquí, sin deslocalizar ni un tornillo (hasta cuando!) . En 1924 adoptaron el nombre “Caran d’Ache” en honor a un dibujante satírico francés. Y aunque hoy siguen vendiendo estuches escolares, también producen plumas y estilográficas de lujo, pasteles para artistas y bolígrafos 849 que ya son iconos. Una curiosidad: fabricar un simple lápiz de madera puede llevar hasta 35 pasos y unas 50 horas de trabajo artesanal. La empresa sigue siendo familiar, y la cuarta generación, con Carole Hübscher al frente, mantiene la apuesta por el “Swiss Made” auténtico y por no bajar el listón de calidad. Si quieres darte un capricho o buscar un regalo muy ginebrino, en la boutique de Place du Bourg-de-Four puedes personalizar un 849 a tu gusto: colores, grabado, y sales con algo que dura años y que cualquiera reconocerá. Porque en Ginebra no todo son relojes o bancos… también hay lápices que son casi tan precisos como un Patek.