Vale, se llama Confederación Helvética, su nombre oficial en pasaportes, monedas y demás. Pero en realidad, Suiza es un Estado federal desde hace más de 175 años. La palabra confederación tiene su historia, claro. En sus orígenes, allá por 1291, Suiza sí era una confederación de cantones. Una especie de pacto entre regiones (Uri, Schwyz, Unterwalden) que se aliaron para defenderse de los Habsburgo. Pero eso era más bien una unión suelta, como decir: “nos ayudamos si vienen mal dadas, pero cada uno manda en su casa”. Todo cambió en 1848, después de una pequeña guerra civil (el Sonderbund), cuando se creó la Constitución Federal y Suiza se convirtió en lo que es hoy: un Estado federal con un gobierno central fuerte, un parlamento nacional, y una justicia común. Los cantones siguen teniendo muchas competencias (educación, policía, impuestos…), pero ya no van por libre como antes. Entonces, ¿por qué sigue llamándose Confederación Helvética? Pues por nostalgia histórica y porque “República Federal Suiza” no sonaba tan bien. Además, a los suizos les gusta mantener lo antiguo si funciona. Mira si no sus trenes: modernos, pero puntuales desde el siglo XIX. Así que no te confundas: Suiza se llama confederación… pero es un estado federal de los pies a la cabeza.
¿Es Suiza realmente una “confederación”? Spoiler: no.
Vale, se llama Confederación Helvética, su nombre oficial en pasaportes, monedas y demás. Pero en realidad, Suiza es un Estado federal desde hace más de 175 años. La palabra confederación tiene su historia, claro.