Trump amenaza con aranceles a Suiza (otra vez) y en Berna se hacen los sorprendidos

A veces da la sensación de que en Suiza viven en una burbuja diplomática... hasta que alguien la pincha.

A veces da la sensación de que en Suiza viven en una burbuja diplomática... hasta que alguien la pincha. Esta vez ha sido Donald Trump, que no ha vuelto todavía, pero ya amenaza con castigar al Made in Switzerland si regresa a la Casa Blanca. La historia empieza con una advertencia bastante clara: si Trump gana en noviembre, quiere imponer nuevos aranceles punitivos a productos suizos, como ya intentó en 2020. ¿Por qué? Porque considera que Suiza no ha sido muy amiga en temas de comercio e impuestos. Vamos, que no ha seguido la línea americana. Y mientras tanto, en Berna, la ministra de Finanzas Karin Keller-Sutter parece que no lo vio venir. Según Blick, confió demasiado en que las buenas formas diplomáticas bastaban. Spoiler: no bastan. Especialmente con un tipo como Trump. ¿Y qué consecuencias tendría esto para nosotros, los de a pie?

  1. Relojes, chocolate, maquinaria… subirían de precio en EE. UU.
  2. Las exportaciones suizas sufrirían. Y con ellas, muchos empleos.
  3. La reputación de Suiza como “país neutral que se lleva bien con todos” se tambalea.
  4. Y para rematar, podríamos ver cómo otros países toman nota: si EE. UU. castiga, ¿por qué no lo haría China o la UE en el futuro?

Lo irónico del asunto es que esta tensión viene justo cuando Suiza se las daba de lista con su neutralidad financiera y fiscal. No alinearse con nadie tiene su precio... y Trump parece dispuesto a cobrárselo a partir del 7 de agosto. El arancel para Suiza es el más alto de Europa... 39%. Así que si en los próximos meses ves que algunos productos suizos se encarecen o que alguna fábrica de relojes empieza a apretarse el cinturón, ya sabes por dónde van los tiros. Aquí la neutralidad no te salva de los aranceles.