Suiza no solo comparte la bandera cuadrada con el Vaticano... ¿Sabías esto?

Sí, todos conocemos el dato curioso: Suiza y el Vaticano son los únicos países del mundo con una bandera oficial cuadrada. Pero ahí no acaba la historia.

Sí, todos conocemos el dato curioso: Suiza y el Vaticano son los únicos países del mundo con una bandera oficial cuadrada. Pero ahí no acaba la historia. Hay más similitudes entre estos dos mini-gigantes de la diplomacia y la historia. Te dejo unas cuantas que igual no sabías:

  1. La neutralidad, marca de la casa – Suiza lleva desde 1815 sin meterse en guerras (aunque bien armada). El Vaticano, por su parte, se mantiene diplomáticamente neutral, aunque no se calla si algo le chirría.
  2. La famosa Guardia Suiza – El ejército personal del Papa está formado exclusivamente por suizos. Tienen que ser hombres, católicos, suizos, haber hecho el servicio militar, medir mínimo 1,74 m… Vamos, casi más filtros que para entrar en la ETH de Zúrich.
  3. Estabilidad con mayúsculas – Ni revoluciones, ni golpes, ni sobresaltos. Ambos son ejemplos (cada uno a su manera) de sistemas que aguantan el paso del tiempo como si nada.
  4. Poca gente, mucha influencia – El Vaticano tiene unos 800 habitantes. Suiza, cerca de 9 millones. Y sin embargo, ambos mueven ficha en la geopolítica mundial. Suiza con sus bancos, relojes y diplomacia. El Vaticano… con 2000 años de relaciones públicas y fe.
  5. Multilingüismo nivel pro – Suiza tiene 4 idiomas oficiales. El Vaticano usa el latín, pero también se comunica en todos los idiomas imaginables. El multilingüismo no les pilla de nuevas.
  6. Ni rastro de la UE – Ni uno ni otro son miembros de la Unión Europea. Suiza firma tratados bilaterales. El Vaticano… ya si eso, que vengan a pedir audiencia.
  7. Seguridad de élite – En ambos es difícil ver delincuencia callejera. Aunque claro, en el Vaticano tienes a la Guardia Suiza y a Dios. En Suiza, con que no aparques donde no toca, ya estás bien cubierto.

Así que ya ves: no solo comparten la bandera cuadrada. Hay más paralelismos de los que parece… aunque uno tenga chocolate y relojes, y el otro incienso y sotanas. ¿Te sabías alguna?