Trenes suizos: puntuales... o demasiado puntuales

Ya sabíamos que en Suiza los trenes tienen fama de suizos. Vamos, que son puntuales como un reloj. Pero ahora resulta que algunos se pasan de puntuales.

Ya sabíamos que en Suiza los trenes tienen fama de suizos. Vamos, que son puntuales como un reloj. Pero ahora resulta que algunos se pasan de puntuales. Esta semana en Yverdon-les-Bains, un tren de la línea S1 (Lausana–Yverdon–Neuchâtel) salió con un minuto de antelación. Y no fue por error técnico, ni por obras ni por una tormenta alpina inesperada. Simplemente… se fue antes. ¿Y qué pasa cuando un tren se va antes? Pues que te deja en tierra con cara de tonto, porque tú estabas allí a tiempo. A tiempo según el horario, claro. No según la fantasía del conductor. Al final, los CFF admitieron que el tren “partió de manière légèrement anticipée” y piden disculpas. Pero también se lavan las manos: dicen que si llegas “justo justo”, te arriesgas. Vamos, que en vez de mirar el reloj, mejor llegas diez minutos antes… o te traes la tienda de campaña. Yo no sé vosotros, pero esto de que los trenes suizos se vayan antes que el horario oficial me da bastante miedo. Porque si ya tenemos que mirar los horarios al milímetro, ahora habrá que mirar también la intuición del maquinista. Y por cierto: cuando un tren se retrasa, nos dan un bono. ¿Y cuando se adelanta y te deja tirado? Pues... un abrazo muy fuerte y suerte en el próximo. ¿Qué opináis? ¿Os ha pasado algo parecido? ¿seguro que pasa tambien con los buses? ¿O en hora punta? Que se prepare el Jet d’Eau… Un saludo bien puntual (pero no demasiado)!