Lake Parade 2025 – Esta vez… marcha atrás

Para los que aún siguen en modo verano suizo, apuntad la fecha: sábado 26 de julio vuelve la Lake Parade a Ginebra. Y este año no es cualquier edición.

Para los que aún siguen en modo verano suizo, apuntad la fecha: sábado 26 de julio vuelve la Lake Parade a Ginebra. Y este año no es cualquier edición. Se llama Lake Parade Reverse, y no es por postureo: el desfile va al revés. ¿Al revés cómo? Pues literalmente. En vez de salir desde el Jardin Anglais como de costumbre, las carrozas saldrán desde la Baby-Plage y avanzarán hacia la Rotonde du Mont-Blanc, cruzando todo el Quai du Mont-Blanc a contracorriente. O sea, si eres de los que ya tenían su punto estratégico de cada año para ver pasar los camiones... mejor que revises el mapa. (gracias Steven Arbelaez) Horario previsto:

  • 14h00: punto de encuentro en Baby Plage
  • 15h30: inicio del desfile de las carrozas
  • 18h00 a 22h00: fiesta estática en la Rotonde

Y sí, sigue siendo gratuito. Aunque con la cantidad de sponsors que aparecen en los carteles uno ya no sabe si lo de “evento ciudadano” sigue teniendo sentido o si estamos en el Tomorrowland low-cost. Pero bueno, lo importante es que la música sonará, los disfraces estarán por todo lo alto, y los que se lo pasan bien... también. Consejos rápidos:

  • Si vais en familia o queréis evitar las multitudes más intensas, la parte del parque La Grange o alrededores de Baby-Plage puede ser más tranquila.
  • Ojo con las restricciones: nada de botellas de vidrio, y controles de seguridatad en varios puntos. Mejor ir ligero.
  • Si vas con intención de bailar todo el día, que no se te olvide el agua... y las gafas de sol.
  • No olvides protección auditiva si tu Intención es moverte cerca de los camiones.

Y si lo tuyo no son las multitudes, no pasa nada. Ese sábado es perfecto para una escapada a la montaña: los trenes estarán medio vacíos. Si alguien del grupo ha ido en años anteriores y quiere compartir consejos, anécdotas o dónde no meterse… ¡que lo suelte! Aquí entre todos nos ayudamos, incluso cuando se trata de no acabar atrapado en medio de un altavoz de 2000W y un unicornio hinchable.