**Por un momento, Neuchâtel pareció más Pamplona que Suiza. Este jueves pasado por la tarde, un toro de casi 600 kilos se escapó de su establo en Gorgier, desatando un pequeño revuelo en los alrededores. El animal, de raza Angus, aprovechó un despiste durante un cambio de cercado… y salió a darse un paseo. Los primeros testigos lo vieron bajar hacia el bosque sin mucha prisa pero sin intención de volver. Nada de embestidas ni escenas de pánico, eso sí: aquí no hubo encierros, ni mozos corriendo delante. Más bien fue un “San Fermín versión suiza”: sin agobios, con calma, y todos respetando la prioridad del peatón (aunque tenga cuernos). La policía, bomberos, varios vecinos y hasta un dron se movilizaron para buscarlo. Al final lo encontraron sano y salvo al día siguiente por la mañana, tan tranquilo como si nada. Fue sedado con una pistola de dardos tranquilizantes (sí, como en las pelis) y devuelto a su granja. Fin del drama rural. Según el agricultor, el animal no es agresivo y “no representa ningún peligro para las personas”. Eso sí, a partir de ahora, doble candado al cercado. Moraleja: en Suiza también hay fugas con cuernos, pero aquí todo acaba con un informe, un café... y sin una sola cornada.
San Fermín en Suiza: el toro de Neuchâtel apareció sano y salvo
Por un momento, Neuchâtel pareció más Pamplona que Suiza. Este jueves pasado por la tarde, un toro de casi 600 kilos se escapó de su establo en Gorgier, desatando un pequeño revuelo en los alrededores.