Suiza desde el agua: 5 escapadas para desconectar flotando

No sé vosotros, pero a veces me entra esa necesidad de salir, pero salir bien. De dejar la rutina, los atascos, el curro, los emails… y simplemente dejarme llevar, literalmente, por el agua.

No sé vosotros, pero a veces me entra esa necesidad de salir, pero salir bien. De dejar la rutina, los atascos, el curro, los emails… y simplemente dejarme llevar, literalmente, por el agua. Por suerte, en Suiza estamos rodeados de lagos y ríos espectaculares. Y lo mejor: muchos se pueden disfrutar a bordo de barcos de línea regular. Nada de yates privados ni postureo, sino paseos tranquilos, accesibles y llenos de vistas que te dejan con la boca abierta. Aquí os dejo cinco rutas que, si no conocéis, valen muchísimo la pena para este verano:

  1. Ginebra y el Léman: Vive l’apéro!

Subirse a un barco en Ginebra para cruzar el Léman es como meterse en una postal. El Jet d’Eau, los Alpes al fondo y ese ambientillo de ciudad relajada te invitan al típico “afterwork” suizo: un aperitivo a bordo mientras se pone el sol. Hay líneas que cruzan de una orilla a otra en minutos, pero si tienes más tiempo, puedes ir hasta Yvoire o incluso Montreux. No hace falta mucho: ganas de relajarte y dejarte llevar.

  1. Aventura por el Aare: desde Thun a Berna

Esto es para los que quieren algo más activo. La bajada del Aare en barco (o incluso a nado, que aquí es tradición) es una gozada. Te subes en Thun y en poco más de una hora llegas a Berna flotando entre árboles, castillos y bañistas. El paisaje cambia a cada curva y no tienes que hacer nada más que mirar, respirar y disfrutar.

  1. Lucerna y el lago de los Cuatro Cantones

Un clásico de los clásicos. Subirte a un barco en Lucerna y navegar por este lago es como hacer un viaje en el tiempo. Muchos barcos son antiguos, restaurados con mimo, y navegan entre montañas imponentes, pasando por sitios como Weggis, Vitznau o Brunnen. Si pillas buen día, te da la sensación de estar en un decorado de película de Heidi, versión premium.

  1. Lago de Lugano: Bella Italia en clave suiza

¿Te apetece un aire más mediterráneo? Pues el sur de Suiza también tiene lo suyo. El lago de Lugano combina palmeras, casas de colores, colinas y ese estilo de vida más relajado. Puedes ir de Lugano a Gandria o Morcote en barco, bajarte a tomar un gelato, y volver cuando te apetezca. No estás en Italia, pero casi.

  1. Lago de Uri y el “Viaje de Guillermo Tell”

Si lo tuyo es la historia suiza y los paisajes épicos, hay un recorrido desde Flüelen a Brunnen que sigue la ruta de Guillermo Tell. Todo está bien montado para que vayas viendo los lugares clave desde el agua, mientras los altavoces del barco te cuentan la historia (sí, en varios idiomas). Muy suizo todo. Muy bonito también. En resumen: si estás buscando ideas para escapadas sin coche, sin estrés y con vistas que te reconcilian con el mundo, esta es tu señal. Los billetes de barco no son caros, muchos aceptan la demi-tarif, y con un poco de planificación puedes hacer un día redondo por poco dinero. Y si ya habéis hecho alguna de estas rutas, contad cuál fue vuestra favorita. Yo este finde igual repito la del aperitivo… pero sin meterme al agua, que ya no tengo edad para hacerme el valiente. Nos leemos en el grupo.