El teletrabajo desde España siendo residente en Suiza: las reglas que ya son definitivas

Desde el 1 de enero de 2026, el marco que regula el teletrabajo transfronterizo entre Suiza y los países europeos signatarios tiene carácter permanente. Durant…

Desde el 1 de enero de 2026, el marco que regula el teletrabajo transfronterizo entre Suiza y los países europeos signatarios tiene carácter permanente. Durante los años anteriores funcionaba como régimen provisional. Ahora es la norma estable, y España forma parte del grupo de países firmantes del acuerdo, lo que tiene consecuencias directas para cualquier español que viva en Suiza y trabaje para un empleador establecido aquí.

La regla fundamental es la del umbral del 49,9 %: mientras el tiempo de trabajo remoto realizado desde el país de residencia no supere esa proporción respecto al total de horas trabajadas en cómputo anual, el trabajador puede mantener su afiliación al sistema suizo de seguridad social. En la práctica, esto significa que si tu empresa está en Suiza y quieres pasar varias semanas al año trabajando desde España, es legal y compatible con tu situación suiza, siempre que no cruces ese umbral. Dicho de otra manera: hasta casi la mitad del año puedes teletrabajar desde España sin perder la cobertura suiza del AVS, LPP ni seguro de accidentes.

Lo que no funciona de forma automática es el trámite administrativo. Tanto el trabajador como el empleador deben notificar la situación a la caja de compensación competente (Ausgleichskasse en alemán, caisse de compensation en francés) y obtener el certificado A1, que es el documento que acredita qué legislación de seguridad social se aplica. Sin ese certificado, trabajar desde España puede generar problemas en caso de inspección o accidente laboral, por muy legítima que sea la situación real.

La parte fiscal es la que sigue sin estar del todo resuelta. El convenio de doble imposición entre España y Suiza no contempla de forma explícita el reparto de la potestad tributaria para los días de teletrabajo desde España. En función del número de días y los ingresos, puede haber una zona gris que vale la pena analizar con un asesor antes de hacer planes que impliquen largas temporadas trabajando desde la península.