El Parlamento suizo aprobó en 2026 una nueva asignación para familias con hijos en guarderías, llamada allocation de garde, que entrará en vigor cuando expire el actual programa federal de ayuda al acogimiento extrafamiliar, previsto para finales de 2026. El cambio tiene alcance real: en lugar de subvencionar directamente a las estructuras de acogida, el sistema financiará directamente a las familias en función del tiempo que sus hijos pasen en una guardería reconocida.
La cuantía mínima es de 100 francos por mes para un día de guardería a la semana, con un incremento de 50 francos por cada media jornada adicional. Para los hijos con discapacidad, el importe se multiplica entre 1,5 y 2 veces si los costes reales de acogida son proporcionalmente mayores. El sistema se aplicará hasta el final del mes en que el niño cumpla ocho años, que es precisamente cuando suele empezar la escolarización regular en la mayoría de cantones.
La condición esencial es que ambos progenitores ejerzan una actividad remunerada o sigan una formación. Esto es relevante para familias españolas en las que uno de los dos está considerando reincorporarse al trabajo: la asignación no es para quien tiene un hijo en guardería por razones de conveniencia, sino para quien trabaja o se forma. El cálculo y la distribución final dependerán de cada cantón, que fijará sus propias reglas por encima del mínimo federal, como ya ocurre con las asignaciones familiares clásicas.
Para quien tiene hijos pequeños y lleva tiempo aguantando los precios de las guarderías suizas, que pueden fácilmente superar los 2.000 francos al mes en ciudades como Zúrich o Ginebra, esta medida no resuelve el problema de raíz, pero es un paso concreto. Si aún no has pedido las asignaciones familiares ordinarias a tu empleador, empieza por ahí. Lo demás vendrá.