Si tienes permiso B o L y trabajas en Suiza, es probable que nunca hayas hecho una declaración de impuestos. No es que estés exento: es que tu empleador retiene el impuesto directamente de tu salario cada mes. A eso se le llama impuesto a la fuente, Quellensteuer en alemán, impôt à la source en francés. El sistema es aparentemente cómodo, pero esconde matices que pueden costarte cientos o incluso miles de francos si no conoces los derechos que te asisten. El impuesto se calcula mediante baremos fijos, publicados anualmente por la Administración Federal de Contribuciones y completados por cada cantón. Los baremos de 2026 ya están disponibles y accesibles en el sitio de la AFC (estv.admin.ch). El porcentaje aplicado depende de tu situación familiar: soltero sin hijos, casado con un solo salario en el hogar, casado con dos salarios, con hijos a cargo, etc. El problema de fondo es que estos baremos son estimaciones estándar. No tienen en cuenta deducciones reales como gastos profesionales extraordinarios, cotizaciones al tercer pilar (3a), donaciones, deudas hipotecarias ni otros gastos que un residente con permiso C o con nacionalidad suiza declararía habitualmente. Aquí entra el derecho que muchos ignoran: la solicitud de tarificación ordinaria ulterior (en francés taxation ordinaire ultérieure, abreviada TOU). Si tus ingresos brutos superaron los 120.000 CHF anuales en 2025, tienes la obligación de presentar una declaración ordinaria, te guste o no. Pero si no llegas a esa cifra y tienes deducciones significativas que el baremo no recoge, puedes solicitar voluntariamente una TOU antes del 31 de marzo del año siguiente. Para el ejercicio fiscal 2025, ese plazo era el 31 de marzo de 2026. Si no lo presentaste a tiempo, comprueba si tu cantón ofrece prórroga: algunos la conceden hasta finales de abril bajo solicitud expresa. El procedimiento no es especialmente complicado pero requiere organización. Hay que presentar la solicitud ante la administración fiscal cantonal, acompañada de los justificantes de ingresos y de las deducciones que se pretende aplicar. Una vez aceptada, se realiza una liquidación definitiva que puede resultar en una devolución si el baremo retuvo de más, o en un pago adicional si retuvo de menos. Para la mayoría de trabajadores con gastos deducibles reales, el resultado neto es favorable. Las diferencias cantonales en este punto son relevantes. El umbral federal de 120.000 CHF se aplica en toda Suiza, pero los baremos y los plazos de solicitud de TOU varían según el cantón. Ginebra, Vaud y Zurich tienen procedimientos con particularidades propias. Si tienes dudas sobre tu situación específica, la administración fiscal de tu cantón es el primer punto de contacto, y el personal está acostumbrado a atender a trabajadores extranjeros. ---
El impuesto a la fuente en Suiza: lo que tu nómina no te explica
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