Tu jefe no te paga el sueldo en Suiza. Esto es lo que puedes hacer de verdad

Pasa más de lo que se cuenta, sobre todo en hostelería, limpieza y construcción. El jefe dice que hay un problema de tesorería, que la semana que…

Pasa más de lo que se cuenta, sobre todo en hostelería, limpieza y construcción. El jefe dice que hay un problema de tesorería, que la semana que viene se arregla, y la semana que viene se convierte en el mes siguiente. Mucha gente aguanta por miedo, sobre todo si depende de ese contrato para el permiso, y deja pasar el tiempo pensando que si no reclamó enseguida ya perdió el derecho. Eso es lo primero que hay que desmontar.

El salario en Suiza se tiene que pagar como máximo el último día del mes, según el artículo 323 del Código de Obligaciones. Si no llega, el primer paso es una carta con acuse de recibo exigiendo el pago con un plazo concreto, quince días suele ser razonable. Si sigue sin llegar, se puede acudir al Tribunal de Prud'hommes del lugar de trabajo o del domicilio de la empresa, y aquí viene lo que casi nadie sabe: el procedimiento de conciliación es gratuito para litigios de hasta 30.000 francos, que es justo donde cae la inmensa mayoría de estos casos.

Y el plazo para reclamar no es de unas semanas ni de unos meses. Las deudas salariales, incluido el 13º sueldo, las horas extra o las vacaciones no pagadas, prescriben a los cinco años según el artículo 128 del Código de Obligaciones. Eso sí, si la empresa acaba en quiebra conviene moverse rápido de verdad, porque la caja de desempleo puede cubrir el sueldo impagado mediante la indemnización por insolvencia, pero hay que solicitarla dentro de los 60 días desde la declaración de quiebra. Los sindicatos como Unia, sobre todo en sectores con convenio colectivo, ofrecen asesoramiento gratuito y muchas veces resuelven el tema con una simple llamada al empleador antes de llegar a ningún tribunal.

El permiso de residencia no depende de reclamar un sueldo impagado, y eso también hay que decirlo alto y claro, porque es el miedo que más frena a la gente. Reclamar lo que se ha trabajado no es un lujo ni un riesgo, es un derecho con base legal clara. La teoría es sencilla. Lo difícil, como casi siempre aquí, es que alguien te la explique antes de que pasen seis meses sin cobrar.