La inscripción en el consulado de España no es opcional. Es una obligación legal para los españoles que residen en el extranjero, aunque en la práctica nadie venga a buscarte si no lo haces. El problema es lo que te pierdes cuando no estás registrado.
El Registro de Matrícula Consular (REMA) es la base sobre la que funciona casi todo lo administrativo con España cuando vives fuera. Sin esa inscripción, no puedes solicitar el voto en las elecciones españolas desde Suiza (el voto rogado), no apareces en el Censo Electoral de Residentes Ausentes y, en la práctica, renuncias a tu participación en la vida política de España. Tampoco tienes acceso normalizado a ciertos trámites consulares, como la renovación del DNI o el pasaporte en condiciones ordinarias.
En Suiza hay consulados en Berna, Ginebra y Zúrich. La inscripción es gratuita y se puede hacer presencialmente o, en parte, de forma telemática a través del portal del Ministerio de Asuntos Exteriores. Hay que presentar el pasaporte en vigor y el documento que acredita la residencia en Suiza: el permiso de residencia o la confirmación de domicilio cantonal. Algunos consulados piden cita previa, otros tienen parte del trámite disponible online. Conviene comprobarlo antes de ir.
Una cosa que mucha gente descubre tarde: estar inscrito en el REMA no interfiere en nada con el permiso suizo ni con ninguna obligación administrativa aquí. Son dos registros completamente independientes. Inscribirse no significa declarar que vives en España, sino exactamente lo contrario: que resides de forma estable fuera. Y eso lo descubren demasiados españoles en el peor momento, cuando necesitan un trámite urgente y resulta que no constan en ningún sitio.