En Suiza, pasar el aspirador dos veces a la semana puede acabar en el Tribunal Federal.

Una vecina de Baden llevó el caso de los ruidos de sus vecinos de arriba hasta las más altas instancias de la justicia suiza. El motivo: cada jueves…

Una vecina de Baden llevó el caso de los ruidos de sus vecinos de arriba hasta las más altas instancias de la justicia suiza. El motivo: cada jueves y cada sábado, los de arriba pasaban el aspirador unos 25 minutos. Total: 50 minutos semanales. Ella quería obligarles a instalar un aislamiento acústico completo en el salón y el comedor.

En febrero de 2023 presentó la demanda ante el Tribunal de Distrito de Baden. Lo rechazaron. Fue al Tribunal Cantonal de Argovia. Lo rechazaron. Llegó hasta el Tribunal Federal, en Lausana. También lo rechazaron. Y además tuvo que pagar 3.000 francos de costas judiciales.

Los argumentos de los tribunales fueron coherentes en las tres instancias: el ruido existía, podía ser molesto, pero se mantenía dentro de los límites de lo que es un uso normal de un piso. Quien vive en un bloque de pisos apilados tiene que aceptar ciertos ruidos. El aspirador del vecino es uno de ellos.

La historia acaba de publicarse tras el fallo del Tribunal Federal. Pero no es una anécdota. Ilustra algo muy concreto sobre cómo funciona la convivencia en Suiza: las reglas están, los límites están, y sí, hay gente que va a Lausana por los 50 minutos de aspirador semanales de su vecino. Y aquí lo que más sorprende no es que alguien lo haya intentado. Es que lo haya intentado tres veces.