En España, el "período de prueba" suele durar varios meses y viene con reglas que más o menos todo el mundo conoce. En Suiza hay algo similar, pero funciona de manera bastante diferente, y es un detalle que muchas personas descubren tarde, normalmente cuando ya han firmado, llevan unas semanas trabajando y algo cambia.
Por ley suiza (artículo 335b del Código de Obligaciones), el período de prueba estándar es de un mes. Durante ese mes, tanto el empleador como el empleado pueden terminar el contrato con solo 7 días de preaviso y sin necesidad de dar ninguna justificación. Sin carta registrada con motivos, sin nada. Este período puede extenderse contractualmente hasta un máximo de 3 meses, pero tiene que estar escrito expresamente en el contrato. Si el contrato no dice nada, se aplica el mes por defecto. Y 7 días de preaviso, dentro de ese mes, son 7 días reales.
Hay dos cosas que muy poca gente sabe. La primera: si te pones enfermo durante el período de prueba, el tiempo de baja no cuenta, el período se suspende y se reanuda cuando vuelves. Eso protege al empleado, pero también significa que el período de prueba puede alargarse. La segunda: dentro del período de prueba sí es posible ser despedido estando de baja, algo que más adelante en el contrato ya no se puede hacer sin más. Una vez superado ese período, los plazos de preaviso pasan a ser de uno, dos o tres meses según la antigüedad, y el despido durante una baja queda suspendido.
Lo que más sorprende a los españoles que llegan es que en Suiza no existe el concepto de "despido improcedente" con indemnización automática como en España. El empleador puede prescindir de ti dando el preaviso correspondiente, sin más obligación. Eso cambia completamente la manera de entender la seguridad laboral. No es mejor ni peor, simplemente es diferente. Y hay que saberlo antes de firmar.