En Friburgo, el martes por la mañana, una ballena de once metros paseó por la calle colgada de una grúa

El martes pasado, los vecinos de Friburgo se cruzaron con algo bastante improbable en su camino al trabajo: una ballena disecada de once metros y…

El martes pasado, los vecinos de Friburgo se cruzaron con algo bastante improbable en su camino al trabajo: una ballena disecada de once metros y 1.650 kilos suspendida a diez metros de altura, colgando de una grúa entre los edificios de la avenue de Pérolles. Para sacarla del Musée d'Histoire Naturelle, donde lleva instalada desde finales del siglo XIX, tuvieron que abrir un agujero en la fachada del edificio, envolverla con cuidado, sujetarla con cinchas y levantarla con una grúa antes de colocarla sobre la plataforma de un camión. Seiscientos metros más abajo, el futuro edificio del museo en la route des Arsenaux la esperaba.

El rorqual boreal es la pieza más conocida del museo y ya vivió una primera mudanza en 1897. Esta vez, el traslado le lleva hasta el primer piso del nuevo espacio, que no abrirá al público hasta 2028. De momento, la ballena ya está en su sitio nuevo. El nuevo museo costará 65,5 millones de francos.

La operación duró unas horas y se realizó con una precisión considerable. Los curiosos que se detuvieron en la calle a mirar terminaron aplaudiendo cuando el animal quedó posado sobre el camión sin un rasguño. En Suiza, incluso mover una ballena de más de un siglo se hace con método. Aunque eso de abrir un agujero en la fachada para sacarla tampoco lo veías venir.