Sucede más de lo que parece. Alguien cambia de trabajo en julio, le quedan diez días de vacaciones del año en curso, firma el finiquito sin decir nada y punto. La empresa tampoco lo menciona. Esos días desaparecen. Y sin embargo, el Código de Obligaciones suizo, en su artículo 329d, es bastante claro: si al terminar una relación laboral quedan días de vacaciones sin disfrutar, el empleador está obligado a compensarlos económicamente. No es opcional, es una obligación legal que muchos trabajadores desconocen y que pocos empleadores van a recordarles por iniciativa propia.
El cálculo es proporcional. Si tu contrato te da derecho a 20 días de vacaciones al año y te vas en agosto, al cabo de siete meses completos te corresponden algo más de 11 días del ejercicio en curso. Si ya tomaste cinco, te quedan seis días por cobrar. La base de cálculo incluye el salario bruto total, con la parte proporcional del décimo tercer mes si lo tienes en el contrato. Ese detalle lo olvida mucha gente: las vacaciones no se calculan solo sobre el sueldo mensual base, sino sobre el conjunto de la remuneración.
Lo más importante es reclamarlo antes de firmar el finiquito, y hacerlo por escrito. Una vez que firmaste, tienes más dificultades para corregir nada. Si ves que el documento final no menciona los días pendientes, pide a RRHH que lo justifiquen. Si la empresa no responde o niega el derecho, en cantones como Ginebra o Vaud existen servicios públicos de asesoramiento laboral gratuitos que pueden revisar el finiquito contigo antes de que pongas la firma. En muchos casos, con una sola carta formal el tema se resuelve.