En Suiza, a los 11 o 12 años, tu hijo ya es clasificado. Y mucha gente de fuera no entiende por qué

Una de las primeras cosas que descubren los padres españoles en Suiza es que el sistema escolar no funciona como en España. No existe un itinerario…

Una de las primeras cosas que descubren los padres españoles en Suiza es que el sistema escolar no funciona como en España. No existe un itinerario común que lleve a todo el mundo a bachillerato o a FP a los 16 años. En Suiza, la orientación empieza bastante antes. Cuando tu hijo termina la escuela primaria, entre los 11 y los 13 años según el cantón, es orientado hacia una vía escolar que va a condicionar de forma importante lo que puede estudiar después.

En los cantones de habla alemana, la división más habitual es entre el Gymnasium y los distintos niveles de la Sekundarschule, habitualmente llamados Sek A, B y C. El Gymnasium es la vía que lleva a la maturidad cantonal y de ahí a la universidad. Dependiendo del cantón, entre el 15 y el 30 por ciento de los alumnos van por esa vía. En algunos cantones hay un examen de entrada, en otros el peso recae sobre las notas y la recomendación del tutor. En la Suiza romanda el modelo varía, pero la orientación existe igualmente, aunque a veces con un ciclo inferior unificado más largo.

La recomendación del tutor tiene un peso muy grande. Y los padres que no conocen el sistema, que no dominan bien la lengua local, o que no están al tanto de que esta bifurcación llega pronto, a veces lo descubren tarde. En España hay margen hasta los 16 para elegir entre bachillerato y FP. Aquí la orientación informal ya empieza en quinto y sexto de primaria, y la decisión oficial se toma al final de primaria. Los padres que han pasado por esto dicen a menudo lo mismo: que nadie les explicó que la decisión era tan temprana ni que el margen de maniobra era tan ajustado.

Existen pasarelas teóricas para cambiar de vía después. En la práctica, pasar de la Sek al Gymnasium una vez que ya estás dentro de la secundaria es posible pero no frecuente. Por eso muchos padres inmigrantes que llegaron a Suiza con sus hijos ya en edad escolar sienten que empezaron el partido sin conocer las reglas. Preguntar en la escuela antes de que llegue ese momento es la mejor forma de no descubrirlo demasiado tarde.