En 2003, el calor de aquel verano fue tan brutal que en Francia murieron más de 14.000 personas. En Suiza lo recuerdan todos los que vivían aquí entonces, y durante años fue la referencia de lo que podía ser un verano extremo. Se lo llamó "el verano del siglo". Pues bien, el verano de 2026 lo ha superado ya en casi todos los indicadores y aún no ha terminado.
Según los datos de MeteoNews publicados ayer, la temperatura media de este verano está 0,7 grados por encima de la que registró 2003, que ya era de por sí unos 3 grados más alta que la norma histórica. Zurich, Basilea y Lucerna han batido sus récords absolutos de temperatura desde que existen registros. Desde 1864, en el caso de algunas estaciones. No es una cifra relativa ni un titular exagerado: es el dato histórico.
Lo más llamativo no son los picos sino la duración. En Ginebra, Sión, Zurich y Basilea llevan encadenadas casi 19 jornadas consecutivas por encima de los 30 grados, algo que no ocurrió en 2003. Y las noches no están siendo mucho mejor: Lugano ya acumula 50 noches tropicales, noches en las que la temperatura no bajó de los 20 grados. En todo el verano de 2003 fueron 47. En Lausana-Pully ya son 34, el doble que en 2003.
Para esta semana, el nivel de peligro por calor está en 3 sobre 5 en la región del lago Léman, con un pico previsto entre hoy y el sábado. Vaud y la ciudad de Ginebra han reactivado sus planes de emergencia por canicule. Si tienes personas mayores o vulnerables cerca, conviene saber que los municipios tienen previsto apoyo concreto: acompañamiento, espacios de frescor, reparto de agua. No es solo información para turistas.