Llevas meses haciendo la compra en Migros y en Coop. Si todavía no tienes la Cumulus y la Supercard, estás regalando dinero cada semana

En Suiza hay dos supermercados que dominan el mercado: Migros y Coop. Y los dos tienen un sistema de tarjeta de fidelidad gratuito que, bien…

En Suiza hay dos supermercados que dominan el mercado: Migros y Coop. Y los dos tienen un sistema de tarjeta de fidelidad gratuito que, bien utilizado, representa un ahorro real a final de año. No es publicidad. Es que mucha gente, especialmente cuando llega de España, no le da importancia hasta que descubre cuánto se ha dejado.

La Cumulus de Migros funciona así: por cada franco que gastas, acumulas un punto. Cuando llegas a 200 puntos, recibes un bono de 1 franco. A simple vista parece poco, pero con compras regulares, los bonos se acumulan con bastante rapidez. Además, hay semanas de promociones donde el multiplicador sube (5x, 10x puntos en determinados artículos), y la app de Migros ofrece cupones personalizados que muchos no activan nunca. La Supercard de Coop funciona con una lógica similar y además tiene acuerdos con empresas asociadas: alquiler de coches, gasolineras, tiendas de electrónica.

Ambas tarjetas son gratuitas y se solicitan en caja o directamente desde la aplicación del móvil. El problema no es obtenerlas: el problema es que mucha gente las tiene en el cajón y no las usa bien. No activan las ofertas personalizadas, no acumulan los bonos de las semanas especiales, y no vinculan la tarjeta a la app donde están las promociones adicionales. Una familia que hace la compra con regularidad puede llegar a ahorrar entre 200 y 400 francos al año solo con esto. El dinero en el cajón no cuenta.