El jueves por la tarde, los niños de un campamento de verano en Dietwil, un pueblo del cantón de Argovia, vieron pasar un animal gris con una cola larga por el borde del bosque. El monitor tardó un momento en darse cuenta de lo que estaba mirando: un wallaby. Eso que en Suiza mucha gente llama "canguro pequeño". Llamaron a la policía cantonal de Argovia, que a su vez contactó con todos los posibles dueños de la zona: granjas, un zoo regional... nadie tenía nada escapado. En el cantón de Argovia hay tres explotaciones autorizadas con wallabies, pero ninguna reportó nada. El origen del animal siguió siendo un misterio hasta el viernes.
El viernes por la tarde, el asunto se resolvió. El propietario resultó ser un ciudadano del cantón de Lucerna con una "tenencia autorizada" de wallabies. El animal se había colado por un agujero pequeño en su recinto y había decidido explorar Argovia. Lo encontraron en una zona boscosa y lo sedaron desde un coche en movimiento, a 17 metros de distancia. El responsable del servicio de rescate de animales grandes lo confirmó al canal Tele M1: "Lo pudimos narcotizar desde el vehículo en marcha". El wallaby está de vuelta en casa y se recupera de la anestesia.
En Suiza es perfectamente legal tener un wallaby, siempre que tengas la autorización del veterinario cantonal. Argovia tiene varias explotaciones de ese tipo. Lo que nadie había previsto es que el animal decidiera hacer turismo interkantonal. Los niños del campamento, en cambio, todavía están procesando que lo que vieron no era una liebre muy grande. Y el monitor tiene ahora una historia que contar el primer día de clase.