La Ley del Trabajo (LTr) suiza define el trabajo nocturno como el realizado entre las 23h y las 6h. Trabajar en ese horario requiere autorización especial del empleador, y quien lo hace tiene derechos específicos que van más allá de lo que suele decir el contrato.
El esquema es sencillo pero poca gente lo conoce. Si trabajas de noche de forma ocasional, menos de 25 noches al año, tienes derecho a una prima del 25% sobre el salario por cada hora nocturna. Si lo haces de forma regular, a partir de las 25 noches anuales, la compensación ya no es en dinero: el empleador debe darte un tiempo de descanso equivalente al 10% de las horas trabajadas de noche, en el plazo máximo de un año.
Hay un tercer punto que casi nadie menciona. Si el trabajo nocturno es permanente y habitual, tienes derecho a un examen médico gratuito pagado por la empresa, y a solicitar el traslado a un puesto diurno si el médico lo considera necesario. No es una cortesía ni una prestación extra: está en la ley.
La diferencia con España es notable. Allá la prima nocturna se aplica de forma bastante automática por convenio colectivo. Aquí depende de cuántas noches al año trabajas, y los sectores donde esto ocurre más, hostelería, limpieza, logística, transporte, tienen muchos trabajadores que llevan años sin reclamar una compensación a la que tienen pleno derecho. Porque nadie se las explicó cuando llegaron.