Jueves por la noche empezaron a llegar los mensajes. "¿Has visto lo de Ceuta?" Si vives aquí y tienes familia en España, ya sabes la conversación. 60.000 personas cruzaron desde Marruecos a Ceuta en menos de 24 horas entre el 30 y el 31 de julio. 57 fallecidos en el mar. El ejército español desplegado. Y el viernes, Italia cerró sus fronteras aéreas y marítimas con España durante un mes, con Giorgia Meloni hablando de "medida extraordinaria para salvaguardar la seguridad nacional". Dinamarca y Finlandia también pidieron suspender a España del espacio Schengen. Francia reforzó los controles terrestres.
Como Suiza también forma parte de Schengen, la pregunta que ha llegado varias veces esta semana es la misma: ¿esto nos afecta? La respuesta directa: no. La medida italiana afecta únicamente a ciudadanos de terceros países que cruzan entre Italia y España. Los europeos, incluidos los españoles, pueden seguir viajando sin cambios. Y hay un detalle técnico importante que circula poco en las redes: Ceuta y Melilla no están dentro del espacio Schengen. Tienen un estatuto especial. La propia Comisión Europea lo ha recordado esta semana: las llegadas a Ceuta no implican acceso libre al continente, porque ya existe un control de entrada a la península. Hablar de expulsar a España de Schengen por lo que ocurre en Ceuta es, técnicamente, un argumento que no se sostiene.
Pedro Sánchez respondió con datos de Frontex: entre 2021 y 2026, Italia registró 478.600 entradas irregulares, el doble que España (234.760). Expertas en migración lo calificaron directamente de "escenificación política" contra el gobierno español. Puede que lo sea. Pero también hay 57 personas reales muertas en el mar y una ciudad de 85.000 habitantes completamente desbordada durante días. Las dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo, y eso que no es tan frecuente en este tipo de debates.