65.000 km de caminos perfectamente señalizados, una ley federal que los protege y millones de suizos que los recorren cada semana. Bienvenido al Wandern

En España, cuando alguien dice que va a dar un paseo por el monte, suele significar que coge un camino que conoce de toda la vida, sin mapa, sin…

En España, cuando alguien dice que va a dar un paseo por el monte, suele significar que coge un camino que conoce de toda la vida, sin mapa, sin señal, sin demasiada planificación. En Suiza el equivalente tiene nombre propio, una infraestructura propia y está inscrito en la Constitución federal. Se llama Wandern, y tardas un tiempo en entender hasta qué punto es serio.

Suiza tiene más de 65.000 kilómetros de senderos marcados, lo que equivale a una vuelta y media al ecuador. Hay señales amarillas en cada cruce indicando destinos, distancias y tiempo de recorrido exacto. Hay señales blancas y rojas para las rutas de montaña, y señales blancas y azules para las alpinas. Todo está en mapas oficiales, apps y páginas web actualizadas. La Ley federal sobre caminos de senderismo de 1985 obliga a los cantones a planificar, mantener y señalizar esos caminos. Unos 2.000 voluntarios los cuidan. Hay una organización nacional, Suisse Rando, que coordina todo. Para pasear por el bosque.

Lo que sorprende a quien viene de España no es solo la cantidad de senderos. Es la densidad. Es casi imposible perderse porque hay un cartel cada doscientos metros. Y si subes a los Alpes un domingo de julio, no estás solo: el 58% de la población suiza hace Wandern regularmente. Es lo que se hace. Con la familia, con los vecinos a quienes de otra manera no verías nunca, con los compañeros de trabajo en las actividades de empresa. Desde 2023, el Wandern está reconocido oficialmente como tradición viva suiza. En Suiza muchas cosas no están prohibidas. Simplemente están reglamentadas hasta el último detalle, incluido el paseo por el bosque.