El lunes 27 de julio el Consejo de Estado del Valais publicó una orden que seguramente nadie esperaba: prohibición inmediata de la venta de todos los productos pirotécnicos en los comercios del cantón. No solo los grandes artificios que ya necesitaban autorización para usarse, sino también los volcanes, los petardos y cualquier otro artículo de este tipo que se podía comprar hasta ayer sin ningún trámite.
La situación previa era bastante contradictoria, y el propio gobierno lo reconoce en el comunicado: desde el 25 de junio ya estaba prohibido encender fuego al aire libre en el Valais por riesgo de incendio. Pero los comercios podían seguir vendiendo feux d'artifice sin ningún problema legal. El Conseil d'Etat escribe que eso "era susceptible de crear confusión en la población". Una manera elegante de decir que la gente compraba cosas que no podía usar y que no siempre lo sabía.
Con el 1 de agosto a cuatro días, la sequía en el Valais es severa y el riesgo de incendio está catalogado como extremadamente crítico. Varios municipios ya habían cancelado sus espectáculos pirotécnicos para la fiesta nacional. Pero la prohibición de venta va un paso más allá: ya no es solo que no puedas usarlos, es que ya no puedes comprarlos en el cantón. Los artículos deben retirarse de los estantes. El gobierno recuerda además que cualquier inicio de fuego o humo sospechoso debe comunicarse al 118.
Si tienes pensado celebrar el primero de agosto con algo de pirotecnia, primero mira qué dice tu municipio. Las restricciones varían por cantón, pero la situación este año es tensa en toda la parte alpina del país.